Fundas de bodyboard


Las tablas de bodyboard son sensibles a las variaciones de temperatura, a los golpes y a la exposición solar. Por eso, protegerlas con una buena funda es una medida básica. En la práctica, una funda de bodyboard facilita el transporte de la tabla, las aletas y los accesorios, y añade una barrera útil frente al sol y al calor gracias a materiales como la tela elástica o el poliéster.

El criterio que decide la elección no es solo el tamaño de la tabla. También cuentan el tipo de trayecto, la frecuencia de uso y el nivel de protección que necesita el material. Lo que marca la diferencia aquí es distinguir entre una funda ligera para el día a día y una funda acolchada pensada para viajes o para varias tablas.

Preguntas frecuentes sobre fundas y covers de bodyboard

¿Qué es una funda o cover de bodyboard?

Una funda o cover de bodyboard es un estuche protector diseñado para guardar y proteger la tabla. Suele incorporar asas reforzadas y, según el modelo, bolsillos interiores o exteriores para aletas, leash, cera u otros accesorios. A tener en cuenta cuando se compara una funda con otra: no todas ofrecen el mismo nivel de acolchado ni la misma capacidad de carga.

¿Para qué sirven las fundas de bodyboard: protección y transporte?

Sirven para reducir los daños por golpes, roces, arena, calor y radiación UV. En la práctica, también ayudan a mantener el equipo recogido y a transportarlo con más comodidad entre casa, coche y playa. Si solo hay que quedarse con un punto: una funda no mejora la tabla, pero sí puede alargar su vida útil.

¿Qué tipos de fundas de bodyboard existen: covers y modelos de protección?

La funda tipo calcetín está hecha normalmente de tejido elástico. Protege frente a roces leves, polvo y exposición solar moderada, y encaja bien en un uso diario corto. Lo que distingue una tabla de otra en estas condiciones no es relevante aquí: lo importante es que esta funda ofrece una protección básica, no estructural.

Las fundas de poliéster o nailon están pensadas para un uso más exigente. Pueden alojar una o varias tablas y suelen incluir asas reforzadas, bolsillos y, en algunos casos, ruedas. Lo que marca la diferencia aquí es el acolchado: 5 mm suele ser suficiente para desplazamientos habituales, mientras que 10 mm resulta más adecuado para viajes, carga en maletero o transporte con más material.

También existen fundas dobles, triples o de mayor capacidad. Son una opción lógica cuando se transportan varias tablas de 42", 44" o más, junto con aletas y accesorios. A tener en cuenta cuando se viaja: más capacidad no siempre significa más comodidad si la funda queda demasiado cargada o mal repartida.

¿Las fundas de bodyboard tienen talla?

Muchas fundas de bodyboard tienen un margen de ajuste amplio y pueden adaptarse a varias medidas. Aun así, no conviene asumir que todas sirven para cualquier tabla. El criterio que decide la elección es la longitud real de la tabla, su ancho y, sobre todo, si la funda va a llevar una sola tabla o varias.

Existen modelos más grandes diseñados para tablas de 44 pulgadas o superiores, y otros específicos para dos, tres o más tablas. En la práctica, una funda demasiado justa fuerza cremalleras y costuras; una demasiado grande deja el material con holgura y aumenta el movimiento interno. En Mundo-Surf, lo útil es partir del uso real: trayecto corto y una tabla, o viaje y varios equipos.


Lo que opinan nuestros clientes:

4,7/5

En base a 535 reseñas

4,6/5

En base a 507 reseñas

Producto añadido a la lista de deseos