La cera en bodyboard: cómo ha cambiado mi forma de usarla después de más de 30 años en el agua x Amaury Lavernhe

Desde que empecé a surfear en 1995, la cera siempre ha formado parte de mi equipo de bodyboard. Es uno de esos accesorios que muchos consideran algo simple, pero que en realidad tiene una gran influencia en la sensación que tenemos sobre la tabla, en nuestro control y, en definitiva, en nuestra forma de surfear.

Recuerdo perfectamente mis primeros años en el agua. Como muchos jóvenes riders, me fijaba en todo lo que hacían los profesionales. Quería las mismas aletas, las mismas tablas y, por supuesto, la misma cera. Había algo especial en utilizar exactamente el mismo material que los riders a los que admiraba. Mi madre incluso tenía que recorrer varias tiendas para encontrar la marca concreta que yo buscaba. Hoy lo recuerdo con una sonrisa, pero en aquel momento era algo muy importante para mí.

La cera no era únicamente una herramienta para mejorar el agarre. Era parte de un ritual. Aplicarla antes de entrar al agua me hacía sentir más preparado y más cerca del nivel que soñaba alcanzar algún día.

Mis primeros años: cuanto más pegajosa, mejor

Durante muchos años tuve una idea muy simple sobre la cera: cuanto más agarre proporcionara, mejor sería mi surfing.

Por eso siempre buscaba las ceras más pegajosas del mercado. Recuerdo especialmente una cera brasileña que utilizaban riders como Uri Valadao. Cuando conseguí probarla me pareció increíble. Tenía una textura extremadamente adherente, casi como un pegamento. En aquella época estaba convencido de que cubrir la tabla con grandes cantidades de cera era la mejor manera de mejorar mi control sobre las olas.

Mi tabla terminaba completamente cubierta. Aplicaba cera en prácticamente toda la superficie donde tenía contacto con el cuerpo porque pensaba que así evitaría cualquier deslizamiento.

Y durante un tiempo funcionó. O al menos eso creía.

Con los años fui descubriendo que el bodyboard es mucho más complejo que simplemente permanecer pegado a la tabla.

La importancia de la movilidad sobre la tabla

A medida que mi nivel fue evolucionando, empecé a comprender que la movilidad es uno de los aspectos técnicos más importantes del bodyboard moderno.

El control no depende únicamente del agarre. También depende de nuestra capacidad para desplazar el peso del cuerpo con rapidez y precisión.

Necesitamos movernos constantemente sobre la tabla. Adelantar el peso para ganar velocidad, retrasarlo para controlar la línea, desplazarnos lateralmente para ajustar maniobras o posicionarnos correctamente durante un giro o un aéreo.

Cuando hay demasiada cera, esa movilidad se reduce.

Poco a poco me di cuenta de que una tabla excesivamente cubierta de cera podía limitar algunos movimientos naturales. En lugar de ayudarme, en ciertos momentos estaba creando una pequeña resistencia que afectaba la fluidez de mi surfing.

Fue entonces cuando empecé a observar con más atención a algunos de los riders más técnicos del circuito mundial.

Lo que aprendí observando a los mejores riders del mundo

Una de las grandes ventajas de competir al máximo nivel es la posibilidad de compartir sesiones, viajes y competiciones con algunos de los mejores bodyboarders del planeta.

Observando a riders como Pierre Louis Costes, Tanner McDaniel o Jared Houston, empecé a notar algo que me llamó mucho la atención.

Ellos utilizaban mucha menos cera que yo.

Mientras mi tabla estaba prácticamente cubierta, ellos se limitaban a aplicar cera únicamente en las zonas realmente necesarias, especialmente en los puntos de agarre de las manos.

Su enfoque era completamente diferente.

No buscaban quedarse pegados a la tabla. Buscaban encontrar el equilibrio perfecto entre agarre y movilidad.

Esa observación cambió progresivamente mi forma de entender el uso de la cera.

La final de Arica que me hizo replantearme todo

Hay una imagen que todavía recuerdo con mucha claridad.

Fue durante una final en Arica, Chile, en 2015, donde me enfrenté a Jared Houston.

Después del heat tuve la oportunidad de comparar nuestras tablas.

La diferencia era evidente.

Mi tabla estaba cubierta de cera prácticamente por todas partes. La de Jared apenas tenía.

Aquella comparación visual fue muy reveladora para mí.

Estábamos compitiendo al máximo nivel mundial, en una de las olas más exigentes del circuito, y uno de los riders más técnicos del planeta utilizaba una cantidad mínima de cera.

Aquello reforzó una idea que ya empezaba a desarrollarse en mi cabeza: quizás estaba utilizando más cera de la que realmente necesitaba.

Y lo más importante, quizás esa cantidad extra no estaba ayudando a mi rendimiento.

Cómo elegir la cera adecuada para tu bodyboard

Después de tantos años probando diferentes productos y condiciones, he llegado a la conclusión de que elegir una cera para bodyboard es mucho más sencillo de lo que parece.

Para mí existen dos factores principales que debemos tener en cuenta:

  • La temperatura del agua.
  • Las preferencias personales de cada rider.

La temperatura es probablemente el aspecto más importante.

Las ceras están diseñadas para funcionar dentro de determinados rangos térmicos y utilizar una cera incorrecta puede afectar significativamente a su rendimiento.

Cera para aguas frías

Cuando el agua está fría, es recomendable utilizar ceras más blandas.

Estas mantienen una buena adherencia incluso con temperaturas bajas y permiten conservar la textura adecuada durante toda la sesión.

Cera para aguas templadas

Las ceras de rango intermedio son probablemente las más versátiles.

Funcionan perfectamente en lugares donde la temperatura del agua se mantiene estable durante gran parte del año.

Cera para aguas cálidas

Cuando surfeamos en aguas calientes, necesitamos ceras más duras.

De esta manera evitamos que la cera se derrita demasiado rápido o pierda consistencia bajo el efecto del calor.

Las ceras que más me gustan

A lo largo de mi carrera he probado numerosas marcas de cera tanto para surf como para bodyboard.

Aunque existen muchas opciones de calidad, mis favoritas siguen siendo Sticky Bumps y Sex Wax.

Ambas ofrecen un equilibrio muy interesante entre agarre, durabilidad y consistencia.

Lo que más valoro es que mantienen un comportamiento predecible durante toda la sesión. No hay nada peor que sentir cómo la cera cambia completamente de textura después de unas horas en el agua.

Sin embargo, más allá de la marca, sigo pensando que lo más importante es elegir el modelo adecuado según la temperatura del agua donde vas a surfear.

El ejemplo de Canarias y Francia

Uno de los mejores ejemplos de la importancia de adaptar la cera al entorno son los lugares donde suelo surfear habitualmente.

En Canarias, donde paso mucho tiempo en el agua, la temperatura suele rondar los 20 grados durante buena parte del año.

Además, el agua es muy limpia y las condiciones suelen ser bastante constantes.

Para esas condiciones utilizo normalmente una cera tipo MID COLD, diseñada específicamente para ese rango de temperatura. Me proporciona exactamente el agarre que necesito sin volverse demasiado blanda ni demasiado dura.

En Francia, sin embargo, la situación es completamente diferente.

Dependiendo de la época del año, la temperatura del agua puede variar aproximadamente entre los 10 y los 25 grados.

Esa diferencia obliga a adaptar el material.

Por eso siempre recomiendo tener al menos dos tipos de cera si surfeas en zonas con estaciones marcadas: una para aguas frías y otra para temperaturas más templadas o cálidas.

Es una pequeña inversión que marca una gran diferencia en la comodidad y el rendimiento.

Cómo aplico la cera actualmente

Mi forma de aplicar la cera hoy no tiene mucho que ver con la que utilizaba cuando era adolescente.

Ahora intento usar mucha menos cantidad.

También prefiero ceras que no sean excesivamente pegajosas.

Mi objetivo principal es conservar la movilidad sobre la tabla.

La zona central del bodyboard debe permitirnos movernos libremente hacia adelante, hacia atrás y lateralmente. Esa libertad es esencial para ejecutar maniobras con precisión y adaptarnos a cada sección de la ola.

Cuando estreno una tabla nueva suelo aplicar una pequeña cantidad de cera en la zona central para ayudar durante las primeras sesiones.

Sin embargo, después de varios baños normalmente considero que ya no es necesario seguir encerando esa parte.

Una zona que muchos olvidan: los codos

Hay un detalle que muchas veces pasa desapercibido y que considero muy importante.

Los codos necesitan libertad de movimiento.

Si aplicamos demasiada cera en esa zona, podemos limitar ligeramente nuestros movimientos al remar o al realizar ciertas maniobras.

Por eso procuro evitar acumular cera donde apoyan los codos.

Prefiero concentrarla en las zonas realmente estratégicas.

Principalmente en el nose y en los cantos donde realizo los agarres con las manos.

De esta manera consigo mantener un agarre sólido sin comprometer la movilidad general sobre la tabla.

Menos cera, más eficiencia

Después de más de tres décadas practicando bodyboard, mi visión sobre la cera ha cambiado por completo.

Pasé de pensar que necesitaba cubrir toda la tabla para conseguir el máximo control a entender que el verdadero rendimiento nace del equilibrio entre agarre y libertad de movimiento.

La cera sigue siendo un elemento imprescindible en cualquier sesión, pero utilizar más no significa necesariamente surfear mejor.

Mi consejo es sencillo: experimenta, adapta la cera a la temperatura del agua y encuentra la cantidad que mejor se adapte a tu forma de surfear.

Porque al final, como ocurre con muchos aspectos del bodyboard, no existe una fórmula universal. Lo importante es encontrar el equilibrio que te permita sentirte cómodo, moverte con naturalidad y disfrutar al máximo de cada ola.

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Amaury Lavernhe

Amaury Lavernhe es uno de los grandes referentes del bodyboard a nivel mundial. Doble campeón del mundo, compite desde hace más de 20 años en el circuito profesional al más alto nivel, destacando por su potencia, técnica y profundo conocimiento del material y de las olas.

A lo largo de su carrera ha recorrido algunas de las mejores rompientes del planeta, acumulando una experiencia única tanto en competición como en el análisis técnico del equipamiento.

Además, Amaury dirige su propia academia de bodyboard, donde forma a jóvenes riders y transmite su conocimiento con una metodología basada en la técnica, la seguridad y la progresión real en el agua.

Pone toda esa experiencia —como competidor en activo, formador y padre— al servicio del blog de Mundo Surf, compartiendo consejos prácticos, criterios técnicos y recomendaciones basadas en años de alto rendimiento y enseñanza, con el objetivo de ayudar a riders de todos los niveles a elegir mejor su material y progresar con seguridad.

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